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¿Cuánto cuesta un logotipo? Por qué va de 50 € a 3.000 €

El mismo encargo cuesta 50 € o 3.000 € según lo que te lleves. Qué estás pagando de verdad, qué archivos tienen que entregarte y cuándo el logo no es tu problema.

Marcos Robert Moreno

«¿Cuánto me cobras por un logo?» es una pregunta razonable con una respuesta incómoda: he visto el mismo encargo a 50 € y a 3.000 €, y las dos cifras pueden ser justas. Porque no son el mismo producto, aunque las dos acaben en un dibujo.

Te cuento qué cambia de una a otra, para que mires cualquier presupuesto y sepas qué te estás llevando.

Antes de nada: si lo que te preocupa es que no entran clientes, el logotipo casi nunca es la causa. Compruébalo con las 12 señales de que una web no vende.

Lo que pagas no es el dibujo

Esto es lo que descoloca a casi todo el mundo. El rato de dibujar es la parte pequeña. Lo que de verdad separa un logotipo de 50 € de uno de 3.000 son tres cosas:

  • Las decisiones. A quién le hablas, qué tiene que transmitir, qué hacen los de tu sector y por qué conviene no parecerse. Eso es lo que hace que un logotipo aguante diez años en vez de pasar de moda en dos.
  • Los archivos. Un logotipo no es una imagen: es un juego de versiones que tienen que funcionar en un rótulo, en un sello de 1 cm, en blanco sobre negro y bordado en un polo.
  • Los derechos. Quién es el dueño de lo que has pagado. Esto se mira poco y es lo que más caro sale después.

Las tres franjas, sin postureo

Plataformas de encargos y generadores (decenas de euros). Te llevas un dibujo. A veces decente. Normalmente sin vectorial editable, sin versiones y sin exclusividad: nadie te asegura que esa misma forma no esté ya en otro negocio de otra provincia. Vale para probar una idea o para salir del paso.

Diseñador por encargo (cientos de euros). Hay conversación, un par de propuestas y entrega de archivos como Dios manda. Es la franja donde está la mayoría de los negocios locales, y donde la diferencia la marca el encargo: cuanto mejor expliques tu negocio, mejor sale.

Identidad completa (miles). El logotipo es una pieza más: colores, tipografías, cómo se aplica a todo, un pequeño manual para que no se desmadre y las piezas de salida (rótulo, tarjetas, redes, web). Tiene sentido cuando vas a imprimir, rotular y publicar durante años, y cuando varias personas van a usar la marca sin preguntarte cada vez.

Un logotipo barato no es caro por lo que cuesta: es caro por lo que cuesta cambiarlo cuando ya está en la furgoneta, en el toldo y en mil tarjetas.

La lista que tienes que pedir, siempre

Da igual la franja. Si te entregan esto, te han entregado un logotipo:

  1. Vectorial editable: SVG y el archivo original (Illustrator, Affinity o equivalente).
  2. PNG con fondo transparente, en varios tamaños.
  3. Versión en negativo (para fondos oscuros) y en una sola tinta (para sellos, bordados y rotulación).
  4. Los colores exactos: HEX para pantalla y su equivalente para imprenta.
  5. Las tipografías, con su licencia o el texto ya convertido a curvas.
  6. La cesión de derechos por escrito.

Si solo te llegan un JPG y un «ya está», no tienes un logotipo: tienes una foto de un logotipo.

Los derechos: el papel que nadie pide

Que hayas pagado no significa que sea tuyo. La Ley de Propiedad Intelectual dice dos cosas que conviene saberse: que “se considera autor a la persona natural que crea” la obra (artículo 5), y que “toda cesión deberá formalizarse por escrito” (artículo 45). Traducido: el logotipo nace siendo del diseñador, y pasa a ser tuyo cuando lo pone un papel. Sin ese papel has comprado poder usarlo, no ser su dueño.

No hace falta un contrato de diez páginas: basta una línea en la factura o en el presupuesto diciendo que se te ceden los derechos de explotación en exclusiva y sin límite de tiempo ni territorio. Pídela antes de pagar, que después se pide peor.

Cuándo el logotipo no es tu problema

Y esto te lo digo aunque me deje sin vender un rediseño: cambiar el logotipo no trae clientes por sí solo. Si tu negocio funciona y lo que falla es que no te encuentran en Google o que la web no convierte, el dinero rinde más en el sitio donde la gente te busca o en arreglar la web.

El logotipo sí es lo primero cuando vas a abrir, cuando lo que tienes no se puede usar en la mitad de los sitios, o cuando lo que proyectas no se parece a lo que cobras. Es decir: cuando te está costando dinero, no cuando te aburre.

Cómo lo hago yo

Sin tarifa cerrada, como en el precio de una web: no cuesta lo mismo una marca que va a vivir en un rótulo y en una web que una que va a ir a imprenta, a vehículos y a una línea de producto.

Lo que sí es fijo es la entrega: la lista completa de archivos y la cesión de derechos por escrito, siempre, también en el encargo más pequeño. Lo demás se habla mirando dónde va a tener que funcionar la marca. El detalle de cómo lo trabajo está en branding y diseño de logotipo.

¿Tienes un presupuesto de logotipo encima de la mesa y no sabes si es caro? Mándamelo y te digo qué incluye y qué le falta. Aunque lo hagas con otro.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta un logotipo en España?

Desde unos 50 € en una plataforma de encargos hasta varios miles en un estudio, y las dos cifras pueden ser justas: no estás comprando el mismo producto. Lo que mueve el precio no es el dibujo, son las decisiones que hay detrás, los archivos que te llevas y los derechos de uso. Pide siempre las tres cosas por escrito antes de comparar presupuestos.

¿Qué archivos me tienen que entregar?

Como mínimo: el vectorial editable (SVG, y el original de Illustrator o Affinity), PNG con fondo transparente en varios tamaños, las versiones en negativo y en una sola tinta, y los códigos exactos de color. Si solo te mandan un JPG, no tienes un logotipo: tienes una foto de un logotipo, y el día que haya que ponerlo en una furgoneta o en una camiseta hay que rehacerlo.

¿Y los logotipos que hace una IA por cuatro euros?

Sirven para salir del paso y para probar una idea. Los problemas llegan después: suelen venir sin vectorial limpio, sin versiones y, sobre todo, sin exclusividad — nadie te garantiza que ese mismo logotipo no esté ya en otro negocio. Para un proyecto que va a durar, el riesgo de tener que cambiarlo todo dentro de dos años se come el ahorro.

¿Puedo registrar mi logotipo?

Sí, como marca en la Oficina Española de Patentes y Marcas, y es un trámite aparte del diseño. Para poder hacerlo necesitas tener la cesión de derechos del diseñador por escrito: si no, has pagado por usarlo, no por ser su dueño. Ese papel vale más que cualquier archivo.

¿Me hace falta un logotipo nuevo o lo que me falta es otra cosa?

Si tu negocio funciona y lo que falla es que no te encuentran o que la web no convierte, el logotipo no es tu problema. Cambiarlo no trae clientes por sí solo. Tiene sentido cuando vas a abrir, cuando lo que tienes no se puede usar en la mitad de los sitios, o cuando lo que proyectas no se parece a lo que cobras.

¿Hablamos de tu negocio?

Si algo de esto te ha resonado, cuéntamelo.

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