Diseño web

¿Cuánto se tarda en hacer una web? Plazos reales, sin prisas ni humo

Cuánto tarda de verdad hacer una web en Lanzarote: de qué depende el plazo, cuánto lleva cada tipo, por qué la prisa sale cara y qué hace que se retrase.

Marcos Robert Moreno

Casi nadie te dice cuánto se tarda en hacer una web, y es de las primeras cosas que quieres saber. Tiene sentido: si abres en temporada, si tienes un evento o si simplemente estás harto de la web que tienes, el plazo importa tanto como el precio.

Te lo cuento claro, con los tiempos reales de un proyecto bien hecho y sin adornos. Un plazo no es una promesa de folleto. Es un compromiso que se cumple.

De qué depende el plazo

El tiempo no lo marca “lo rápido que teclea el que la hace”. Lo marcan tres cosas:

  • El tamaño. No es lo mismo una web de una página que una de diez con blog y tienda.
  • El contenido. Textos, fotos y logotipo. Si están listos, se avanza. Si hay que crearlos, suma tiempo (y casi siempre hay que crearlos).
  • Tus respuestas. Una web se hace contigo. Cada vez que hay que esperar una decisión o un dato tuyo, el reloj se para.

De estos tres, el que más retrasa proyectos no es el diseño. Es esperar el contenido y las respuestas. Por eso al empezar te digo exactamente qué necesito de ti y cuándo.

Cuánto lleva cada tipo de web

Son plazos orientativos de trabajo real, contando que el contenido se va resolviendo a buen ritmo.

Web sencilla de negocio local

Una web de una o pocas páginas, clara, con tus servicios y una forma directa de contactar. Suele estar lista en una o dos semanas.

Web de varias páginas de servicio

Con página por servicio, textos trabajados para que te encuentren en Google y algo de fotografía. Ronda las dos a cuatro semanas.

Web con tienda o con estrategia de SEO

Cuando entra tienda online, reservas o un trabajo de posicionamiento más serio, hablamos de cuatro a ocho semanas, según catálogo e idiomas.

Si alguien te promete una web a medida seria en dos días, o usa una plantilla sin tocar, o algo se va a quedar por el camino.

Por qué la prisa sale cara

Se puede correr, pero se paga en otro sitio. Una web hecha con prisas suele salir con textos a medio pensar, fotos de relleno y decisiones tomadas sin mirar el conjunto. A las pocas semanas la estás retocando o rehaciendo, y has pagado dos veces.

En Lanzarote esto se nota con la temporada. La web no se monta cuando llega el lío, se monta antes, en calma, para que trabaje justo cuando tú no puedes atender a todo. Si sabes que en primavera se te llena, el momento de empezar es el invierno.

Qué hace que un proyecto se retrase

Para que no te pase, esto es lo que suele frenar una web:

  • El contenido no llega (textos y, sobre todo, fotos).
  • Se cambia de idea a mitad sobre qué tiene que hacer la web.
  • Entran “una cosita más” que no estaban al principio.
  • Nadie del negocio tiene tiempo de revisar y dar el visto bueno.

Ninguna es un drama si se ve venir. Por eso al arrancar acordamos qué entra, qué necesito de ti y para cuándo. Así el plazo es de verdad, no un número para que firmes.

El plazo es un compromiso, no un eslogan

Prefiero decirte tres semanas y cumplirlas que prometerte una y dejarte colgado. Cuando trabajas conmigo hablas directamente con quien hace la web, sin una cadena de correos por medio, así que si algo se mueve te enteras antes y sabes por qué.

Si tienes una fecha en la cabeza, cuéntamela. Miramos si es realista y, si lo es, la web está lista a tiempo. Si quieres, antes hablamos de cuánto cuesta una web y de cómo elegir quién te la hace.

¿Tienes una fecha en mente? Cuéntame qué necesitas y te digo un plazo real.

¿Hablamos de tu negocio?

Si algo de esto te ha resonado, cuéntamelo.

Una primera conversación de 30 minutos, sin compromiso. Me cuentas dónde estás y te digo con honestidad por dónde empezaría.

Primera conversación